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Kristen, Travis & Corbyn Cowan

En Español

Donor Family
Katy, Texas

Rylen Cowan
Organ & Tissue Donor
April 11, 2016 – June 5, 2017                                                             

Kristen and Travis Cowan lived every parent’s worst nightmare.

Kristen, a second-grade teacher, and Travis, a pilot, had a wonderful family, with two boys, Corbyn and Rylen, and plenty of relatives nearby. Then their adorable 13-month-old, Rylen, woke up one morning with a fever. Doctors told them it was a virus, and they should let it take its course.

Rylen was normally a happy child. He loved giving big, wet kisses; loved playing with his big brother, Corbyn; and loved wrestling with his dad. He was just learning to talk. And he was always smiling – earning the nickname “Smilin’ Rylen.”

So when he became even more lethargic, his parents knew something was wrong. They took him to the ER, and from there, he was transported by ambulance to Children’s Memorial Hermann in the Texas Medical Center. After seemingly endless testing, he was diagnosed with bacterial meningitis. Rylen was ultimately unable to fight the illness due to an immune deficiency. Just a week after showing his first symptoms, he passed away in his mother’s arms.

The hospital kept Rylen intubated, which gave Kristen and Travis the chance to say goodbye – and to donate his organs. Both were already registered donors, and Kristen had a transplant recipient in her family, so the two never doubted it was what they wanted to do.

His organs saved five lives.

The Cowans have written to all five recipients, hoping to meet them one day, but so far have only heard back from two of them: Cameron, 3, a little girl in Euless, Texas, who received Rylen’s liver; and Gannon, 3, a little boy in Alabama who received his heart.

“I think it has been important for me to find his organ recipients in the grieving process,” Kristen said. “His gift was so precious to us, and we feel blessed to be in a place that he could give to others. The most precious gift ever.”

The Cowans continue to live and give through the Smilin’ Rylen Foundation, which they started to raise funds for organizations that helped them through the toughest times. Through their first Smilin’ Rylen Fun Run, they raised more than $30,000 for LifeGift, Emma’s Hugs, Now I Lay Me Down to Sleep and the Ronald McDonald House. Their donation helped wrap the official LifeGift car in Rylen’s picture to encourage organ donation at any age.

Kristen and Travis still see Rylen everywhere – in his favorite color, orange: From watching fiery sunsets to seeing the Houston Astros win the World Series in 2017, the Cowans always know it’s Smilin’ Rylen.


Kristen, Travis y Corbyn Cowan

Familia Donante
Katy, Texas

Rylen Cowan
Donante de Órganos y Tejidos
11 de abril de 2016 – 5 de junio de 2017

Kristen y Travis Cowan vivieron la peor pesadilla de todos los padres.

Kristen, maestra de segundo grado, y Travis, piloto, tenían una maravillosa familia con dos hijos, Corbyn y Rylen, y muchos parientes cercanos. Una mañana su adorable hijo Rylen, de 13 meses, se despertó con fiebre. Los doctores les dijeron que era un virus, y que deberían dejar que pasara.     

Normalmente Rylen era un niño feliz. Le encantaba dar besitos pegajosos, le encantaba jugar con su hermano mayor, Corbyn, y jugar a las luchas con su papá. Apenas empezaba a hablar. Y siempre sonreía – por lo que le dieron el sobrenombre “Smilin’ Rylen (Risueño Rylen).”

De manera que cuando se puso letárgico, sus padres sabían que algo andaba mal. Lo llevaron a la sala de emergencias, y de allí, por ambulancia al Children’s Memorial Hermann en el Texas Medical Center. Después de lo que parecieron exámenes interminables, lo diagnosticaron con meningitis bacteriana. Rylen a fin de cuentas no pudo combatir la enfermedad debido a una insuficiencia autoinmune. Tan solo una semana después de los primeros síntomas, falleció en los brazos de su madre.  

El hospital mantuvo a Rylen entubado, lo que le dio la oportunidad a Kristen y Travis de despedirse – y de donar sus órganos.  Ambos ya eran donantes registrados, y un familiar de Kristen había recibido un trasplante, de manera que ninguno de los dos jamás dudó de lo que querían hacer.  

Los órganos de Rylen salvaron cinco vidas.

La familia Cowan le ha escrito a los cinco receptores y esperan conocerlos algún día, pero hasta hoy solo han recibido respuesta de dos de ellos: Cameron, 3, una niñita de Euless, Texas que recibió el hígado de Rylen y Gannon, 3, un niñito de Alabama que recibió su corazón.

“Creo que para mí en el proceso del duelo, ha sido importante encontrar a los receptores de sus órganos,” dijo Kristen. “Su regalo fue tan precioso para nosotros y nos sentimos bendecidos de estar en una situación en donde él pudo darle a otros.  El más hermoso regalo.”

La familia Cowan sigue viviendo y dando a través de la Fundación Smilin’ Rylen , la cual iniciaron para recaudar fondos para las organizaciones que los apoyaron durante los momentos más difíciles.  En su primer carrera Smilin’ Rylen Fun Run recaudaron más de $30,000 para LifeGift, Emma’s Hugs, Now I Lay Me Down to Sleep y Ronald McDonald House. Su donativo ayudó a forrar el carro oficial de LifeGift con la foto de Rylen para fomentar la donación de órganos a cualquier edad.

Kristen y Travis aun ven a Rylen en todas partes – en su color favorito, anaranjado: Desde los atardeceres encendidos como llamas hasta los Houston Astros que ganaron la Serie Mundial en el 2017, la familia Cowan siempre sabe que de esta manera Risueño Smilin’ Rylen, está siempre presente.

Side Body: 

Rylen Cowan, organ & tissue donor

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