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Iona Smith

En Español

Cornea & Kidney Recipient
Fort Worth, Texas

Iona Smith has been on both sides of the organ and tissue donation story – as a donor family member and as a recipient.

While in her early forties, Iona had keratoconus: a progressive eye disease that causes the cornea to weaken and become cone-shaped. She wore contacts and glasses as long as she could but eventually became legally blind.

A cornea transplant in each eye restored her vision, and she became her independent self once more.

When Iona’s younger brother, Steven Rice, passed away in 2003, her parents donated his organs and tissues as a gift of life and love.

“Love is an action,” Iona said. “And giving the organs of a loved one or leaving your organs for donation is the ultimate act of love.”

Little did she know, organ donation would save her life next. Iona had been fighting to control high blood pressure since giving birth to her daughter, Thenisha. This was hard on her kidneys and so was the blood pressure medication. A new doctor tried to find a better medication, but her kidney function still dipped lower and lower. Iona soon had to go on dialysis, where she stayed for two and a half years before she could even get her name on the waiting list for a new kidney in November 2016.

She finally received her new organ for the new year on Jan. 2, 2017, at Medical City Fort Worth.

Now, she can appreciate the little things in life – like being able to drink several glasses of water in a day without worrying about fluid buildup and plummeting blood pressure.

“I felt that God had given me a new lease on life,” she said. “I was sad when I thought about the family that had lost their loved one, but I was grateful that their love was so great and expansive that they gave, that someone may live a fuller life and better life.”

Iona also says the gift has inspired her to give more of herself.

“I am overwhelmed by the generosity and love that a stranger gave to me. The transplant has awakened my heart to the needs of others without expecting anything in return.”

Specifically, Iona lives and gives through her work. With a master’s degree in theology and ministry, she serves on the ministerial staff at St. James AME Church and as a chaplain for the Phoenix Composite Squadron of the Civil Air Patrol. She is also exercising to build up her stamina, so she can increase her volunteer work as a LifeGift Ambassador of Hope and serve as a chaplain at Medical City Fort Worth, where she hopes to help fellow transplant patients through the recovery process.


Iona Smith

Receptora de Cornea y Riñón
Fort Worth, Texas

Iona Smith ha estado de ambos lados de la historia de donación de órganos y tejidos – como miembro de una familia donante y como receptora.

Cuando tenía cuarenta años, Iona tuvo queratocono: una enfermedad progresiva del ojo que causa que la córnea se debilite y convierta en forma de cono. Usó lentes de contactos y lentes graduados lo más que pudo, pero eventualmente quedó legalmente ciega.  

Un trasplante de córnea en cada ojo restauró su vista y volvió a ser independiente otra vez.

Cuando el hermano menor de Iona, Steven Rice, falleció en el 2003, sus padres donaron sus órganos y tejidos como un regalo de vida y amor.

“Amar es una acción,” dijo Iona. “Y dar los órganos de un ser querido o dejar tus órganos para donación es el mayor acto de amor.”

¿Cuándo se iba a imaginar que la donación de órganos salvaría su vida? Iona había estado tratando de controlar su presión alta desde que dio a luz a su hija Thenisha. Sus riñones batallaron y el medicamento para la presión alta la afectó. Un nuevo doctor intentó encontrar un mejor medicamento, pero su función renal siguió bajando más y más. Pronto Iona tuvo que ir a diálisis, en donde permaneció durante dos años y medio antes de siquiera poder colocar su nombre en la lista de espera para un riñón nuevo en noviembre de 2016.

Al fin recibió el trasplante de riñón que tanto esperaba el 2 de enero de 2017 en Medical City Fort Worth.

Hoy puede apreciar las pequeñas cosas de la vida – como poder tomar varios vasos de agua al día sin preocuparse de la acumulación de líquidos y que le baje la presión arterial.

“Sentí que Dios me había dado una nueva oportunidad,” dijo. “Me sentía triste al pensar en la familia que perdió a su ser querido, pero agradecida de que su amor fue tan grande y amplio que pudieron donar para que alguien más pudiera vivir una vida mejor y más plena.”

Iona también dice que el regalo la inspiró a dar más de ella misma.

“Estoy maravillada por la generosidad y amor que un extraño me brindó. El trasplante despertó mi corazón a las necesidades de los demás sin esperar nada a cambio.”

Específicamente, Iona vive y da a través de su trabajo.  Con una maestría en teología y ministerio, trabaja en el equipo ministerial en St. James AME Church y como capellán para el Phoenix Composite Squadron de la Patrulla Aérea Civil. También hace ejercicio para fortalecer su resistencia para poder aumentar sus horas como voluntaria como Embajadora de Esperanza de LifeGift y fungir como capellana en Medical City Fort Worth, en donde espera ayudar a los otros pacientes de trasplantes en su proceso de recuperación.

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