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Bethanie and Austin Boggs

Children of Living Donor
Weatherford, Texas

Kaci Lusk 
Altruistic Living Kidney Donor
June 25, 2013

For Kaci Lusk, an ordinary Saturday of running errands resulted in an extraordinary act of kindness. The last task on her list that day was to have an oil change at a friend’s auto repair shop. While Kaci was there, her friend asked her to proofread a Facebook post she was writing about another good friend, Michael, who was ill and needed a kidney transplant. While reading through the post, Kaci realized that she had the same blood type as Michael. She told her friend that she was willing to donate, and testing started immediately.

Kaci donated her kidney in June 2013. She remains in contact with Michael, who lives in Houston with his family. Kaci’s giving spirit is an inspiration to her son, Austin, 16, and daughter, Bethanie, 13. After their mother’s donation, Austin and Bethanie have a new definition of hope. 

“Organ donation showed me that we all can help in some way,” says Austin. “I think it is helpful to those who are sick and need a second chance.” 

Kaci’s gift motivated Bethanie to also think about the possibility of being an altruistic donor one day.

“I think it’s amazing that a person can choose to donate a part of themselves to save a life,” she says. “Seeing how donating an organ can change the recipient’s life for the better has inspired me.” 

Both kids aspire to help others when they grow up, like their mother has. Austin dreams of becoming a forensic anthropologist to study unidentified bones, and Bethanie hopes to become a nurse so she can care for people who are sick. 

Kaci is also still offering hope and changing lives. Currently an office assistant to a psychiatrist in Weatherford, Texas, she is going back to school to become a transplant coordinator.


Bethanie y Austin Boggs

Hijos de un donante en vida
Weatherford, Texas

Kaci Lusk 
Donante altruista en vida, de un riñón
25 de junio de 2013

Para Kaci Lusk, un sábado normal de hacer diligencias dió como resultado un acto extraordinario de bondad. La última tarea en su lista de ese día era llevar el auto al taller de un amigo. Mientras Kaci estaba ahí su amigo le pidió que le revisara un comentario que iba a publicar en Facebook acerca de otro buen amigo, Michael, que estaba enfermo y que necesitaba un trasplante de riñón. Mientras leía el texto Kaci se dió cuenta que ella tenía el mismo tipo de sangre que Michael. Ella le dijo a su amigo que estaba dispuesta a donar, y los exámenes iniciaron de inmediato.

Kaci donó su riñón en junio del 2013. Ella sigue en contacto con Michael, que vive en Houston con su familia. El espíritu de dar de Kaci es inspiración para su hijo, Austin, de 16 años de edad, y para su hija Bethanie, de 13 años. Después de la donación que hizo su madre,Austin y Bethanie tienen una nueva definición de esperanza. 

“La donación de órganos me mostró que todos podemos ayudar de alguna forma,” dice Austin. “Pienso que es de gran ayuda para quienes están enfermos y necesitan una segunda oportunidad.” 

La donación de Kaci motivó a Bethanie a pensar también acerca de la posibilidad de algún día llegar a ser un donador altruista.

“Creo que es sorprendente que una persona pueda decidir donar una parte de sí misma para salvar una vida,” dice. “El ver como un donante de órganos puede cambiar para bien la vida del receptor me ha inspirado.” 

Ambos niños aspiran a ayudar a otros cuando crezcan, al igual que su madre lo hace. Austin sueña con ser un antropólogo forense para estudiar huesos no identificados, y Bethanie espera ser enfermera para poder cuidar de personas enfermas. 

Kaci todavía está ofreciendo esperanza y cambiando vidas. Actualmente es asistente de oficina de un psiquiatra en Weatherford, Texas, ella va a regresar a la universidad para llegar a ser coordinador de trasplantes.

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