Larger Image: 

Linda Saulsberry

En Español

Donor Mother
Fort Worth, Texas

Linda Saulsberry has endured more than any parent ever should. Yet she has never lost her faith, or her dedication to helping others.

Linda’s son, Darius Bell, age 11, was a smart kid who loved science, reading and playing video games. He was also incredibly caring; he always made his mother laugh, and even made her special coffee in the morning.

But Linda suddenly found herself robbed of one of the brightest spots in her life when, on Sept. 7, 2011, Darius suddenly passed away.

Yet despite the shock, the grief and the wondering why, Linda remembered the caring person Darius was, and knew that he would have wanted to help others if possible. She chose to donate his organs.

Darius’s big sister, Arianna Shed, was 13 at the time of his passing. She was so impacted by the donation of her brother’s organs that she talked to her mother about registering as a donor, too.

Arianna was a spirited girl who dearly loved her family. She also loved to sing and dance, and to be the center of attention, “whether she got in trouble or not,” Linda remembered. But Arianna looked for ways to harness that energy to help others. In high school, she joined the Reserve Officer Training Corps and planned to enter the military.

She was 17 when she also passed away unexpectedly. It was nine days after the fourth anniversary of Darius’ death.

Linda’s grief was unimaginable. But she honored her daughter’s wishes, not wanting any other family to endure what she was now enduring.

Helping Linda through her grief are her two sisters and three brothers; her work family in the café at Sam’s Club, where she has worked for eight years; and Gary Williams, a chaplain at JPS Health Network.

“They have seen me through my trials and triumph,” Linda said.

Tasha Horton at LifeGift keeps her updated on information about her children’s recipients. Though Linda’s grief is still profound, it helps to know her children helped others.

“My children are still living through someone else,” she said. “And I too hope to give one day.”

That selflessness and generosity springs from Linda’s powerful faith.

“Hope means I will one day see my children again.”

Connections

Meet Gary Williams

Chaplain at JPS Health Network

I am a staff chaplain at the hospital where Arianna was a patient. I gave pastoral care to Linda Saulsberry in November 2015, when her 18-year-old daughter, Arianna Maxine Shed, was found unresponsive near her car and brought to JPS. Arianna was pronounced brain-dead six days later and I helped LifeGift approach Linda about organ donation. Linda lost both of her children to death, and they both became organ donors.

What would you tell someone who was on the fence about registering as a donor? 

It is most comforting to realize that you can help to bring life from death. Organ donation does that. It enables people to help other people, even after they die. From death, life. From despair, hope. From the pain of loss, a chance to give to others. Organ donation is transformational. Recently, someone died in our ICU and the decision-maker in the family – a woman who loved him – said a repeated, emphatic “no” to organ donation. We gave her time to think about it, and suddenly her no became a yes. This experience reminded me that “no” sometimes really means “I need more time.” Or “I need more information.” Or “I need someone to help me decide.” Organ donation offers a path that can lead from the cold darkness of loss into the warm light of purpose and comfort. From private sorrow to public celebration, from lonely grief to connection with many people who can share your story – all of us who participate in the process are most fortunate.

“No one has ever become poor by giving.”

– Anne Frank, The Diary of Anne Frank

Honoring Arianna Shed

Organ and Tissue Donor

Honoring Darius Bell

Organ Donor


Linda Saulsberry

Madre de Donantes
Fort Worth, Texas

Linda Saulsberry ha tenido que soportar más de lo que una madre debe soportar. Sin embargo, ella no ha perdido su fe ni su dedicación de ayudar a los demás.

El hijo de Linda, Darius Bell, de 11 años de edad, era un chico inteligente que amaba la ciencia, la lectura y los juegos de video. También era increíblemente cariñoso; siempre hacía reír a su madre y le hacía un café muy especial en las mañanas.

Pero de repente Linda se encontró despojada de uno de los puntos más brillantes de su vida cuando, el 7 de septiembre de 2011, Darius falleció repentinamente.

Sin embargo, a pesar de la conmoción, el dolor y las preguntas, Linda recordó cuan cariñoso Darius era, y sabía que él habría querido ayudar a otros de ser posible. Ella eligió donar sus órganos.

La hermana mayor de Darius, Arianna Shed, tenía 13 años al momento de su fallecimiento. Ella estuvo tan impactada por la donación de los órganos de su hermano, que habló con su madre porque ella también quería registrarse como donante.

Arianna era una chica muy alegre que amaba a su familia. También le gustaba cantar y bailar y ser el centro de atención, "aunque se metiera en problemas", recuerda Linda. Pero Arianna buscó maneras de aprovechar esa energía para ayudar a otros. Mientras estaba en la escuela secundaria ingresó al Cuerpo de Oficiales Reservistas en Entrenamiento y pensaba en ingresar a las fuerzas armadas. 

Ella tenía 17 años cuando ella también falleció inesperadamente. Era nueve días después del cuarto aniversario de la muerte de Darius.

Es dolor que sentía Linda era inimaginable. Pero ella cumplió con los deseos de su hija, sin querer que ninguna otra familia tenga que sufrir lo que ella estaba sufriendo.

A Linda le ayudan con su dolor sus dos hermanas y tres hermanos; sus compañeros de trabajo en la cafetería de Sam's Club, donde ella ha trabajado durante ocho años; y Gary Williams, el capellán de JPS Health Network.

"Ellos me han visto a través de todos mis altibajos”, dijo Linda.

Tasha Horton de LifeGift le mantiene al tanto de los beneficiarios de sus hijos. Aunque el dolor de Linda es muy profundo, le ayuda saber que sus hijos ayudaron a otros.

"Mis hijos siguen viviendo a través de otras personas," dijo ella. "Y yo también espero dar un día."

Esa abnegación y generosidad brotan de la fuerte fe que tiene Linda.

"La esperanza significa que un día voy a ver a mis hijos otra vez."

Conexiones

Conozca a Gary Williams

Capellán de JPS Health Network

Soy capellán en el hospital donde Arianna fue una paciente. Presté atención pastoral a Linda Saulsberry en noviembre de 2015, cuando su hija de 18 años, Arianna Maxine Shed, fue encontrada inconsciente cerca de su auto y la llevaron a JPS. Arianna fue declarada en estado de muerte cerebral seis días más tarde, y es cuando ayudé a LifeGift a conversar con Linda sobre la donación de órganos. Linda perdió a sus dos hijos y ambos se convirtieron en donantes de órganos.

¿Qué le diría a alguien que está indeciso acerca de registrarse como donante? 

Es muy reconfortante saber que uno puede dar vida de la muerte. La donación de órganos hace eso. Permite que unas personas puedan ayudar a otras personas, incluso después de su muerte. De la muerte, la vida. De la desesperación, la esperanza. Del dolor de una pérdida, una oportunidad para dar a los demás. La donación de órganos tiene el poder de transformar. Recientemente alguien murió en nuestra Unidad de Cuidados Intensivos (ICU, por sus siglas en inglés), y la responsable de la decisión en la familia, una mujer que lo amaba, dijo que "no" enfáticamente a la donación de órganos. Le dimos tiempo para pensar al respecto, y de repente un no se convirtió en sí. Esta experiencia me recordó que a veces un "no" realmente significa "necesito más tiempo." O, "necesito más información." O, "necesito que alguien que me ayude a decidir." La donación de órganos ofrece un camino que nos puede llevar de las frías tinieblas de una pérdida, a la cálida luz del propósito y el consuelo. De sufrir en privado a la celebración pública, del dolor solitario al enlace con otras personas que pueden compartir su historia; todos aquellos que participamos en el proceso somos muy afortunados.

"Nunca nadie se ha vuelto pobre por donar".

- Anne Frank, El Diario de Ana Frank

Homenaje a Arianna Shed

Donante de Órganos y Tejidos

Homenaje a Darius Bell

Donante de órgano

Connect with us: