Joshua Castro

Organ and Tissue Donor
April 23, 2012

Joshua Castro came from a unique family. Although his parents, Ernesto Castro and Alicia Parraz, aren’t together anymore, their home is far from broken.

“We have always been united in good and bad times,” said Serapio Parraz, Joshua’s stepdad. “Mother, father and stepfather all shared a son, Joshua.”

Some would say they’ve had more than their share of bad times. 

On April 20, 2012, Joshua was riding an ATV when he hit a hole. The vehicle flipped, and Joshua sustained severe head trauma. Three days later, the 17-year-old was declared brain dead.

They had to say goodbye to their hunting, varsity football-playing son who was quiet at home, but known as the “class monkey” to his friends; loved working on cars with his dad; and prayed the rosary with his parents every week.

But this family’s faith held them together and kept them moving forward.

When asked about organ and tissue donation, Joshua’s mom said yes without hesitation. Joshua had not yet registered, but had told his father he wanted to be a donor. They knew that as a healthy young man, he could help a lot of people. They were able to donate Joshua’s heart, liver, kidneys, pancreas, small intestine, bone and tissue.

“To me, it was God’s calling for Joshua’s departure,” Alicia said. “I feel strongly that the Lord worked his powers with Joshua so that others could live.”

On May 31, 2014, the unique family gained a few new members when they met three of Joshua’s recipients at the LifeGift office in Lubbock, Texas.

“Our meeting was very special, spiritual and loving,” Alicia remembered. “We were all able to put a face on the individuals involved. It was great to meet our extended families.”

In a tearful moment, four families who had been strangers became one family through shared grief and joy.

Q & A WITH THE FAMILY

What else gives you hope? 
That one day we will have the opportunity to meet all the recipients who received the gift of life on behalf of our son Joshua.

How do you help spread hope to others? 
By sharing our story with others on the multiple blessings we have received and are still receiving for making the decision to donate.

If you could say one thing to Joshua’s recipients, what would it be? 
We will always pray for you – will always have a place in our heart for you all. Our son lives in you here on Earth and in Heaven. Praise God. 

 


Joshua Castro

Donante de Órganos y Tejidos 
23 de abril de 2012

Joshua Castro provenía de una familia única. Aunque sus padres, Ernesto Castro y Alicia Parraz, ya no están juntos, su casa está lejos de estar desecha.

"Siempre hemos estado unidos en tiempos buenos y malos", dijo Serapio Parraz, padrastro de Joshua. "La Madre, el padre y el padrastro comparten un hijo, Joshua".

Algunos dirían que han tenido más tiempos malos de lo que se merecen. 

El 20 de abril de 2012, Joshua estaba manejando un cuatrimoto cuando cayó en un hueco. El vehículo se volcó y Joshua sufrió un traumatismo craneoencefálico grave. Tres días después, al muchacho de 17 años de edad se le diagnosticó muerte cerebral.

Tuvieron que decirle adiós a su hijo que cazaba y jugaba fútbol americano escolar, y que le gustaba estar tranquilo en casa, pero que a su vez era conocido como el "mono de la clase" por sus amigos; además, le gustaba trabajar en los coches con su padre y rezaba el rosario con sus padres todas las semanas.

Pero la fe de esta familia los mantuvo unidos para que sigan adelante.

Al preguntarle sobre la donación de órganos y tejidos, la mamá de Joshua dice que sí sin dudarlo. Joshua aún no se había registrado, pero le había mencionado a  su padre que quería ser donante. Sabían que tratándose de un joven sano, podría ayudar a mucha gente. Pudieron donar el corazón, el hígado, los riñones, el páncreas, el intestino delgado, los huesos y los tejidos de Joshua.

"Para mí fue una llamada de Dios para la partida de Joshua", dijo Alicia. "Firmemente siento que el Señor aplicó sus poderes a través de Joshua para que otros pudieran vivir".

El 31 de mayo de 2014, esta singular familia obtuvo varios nuevos miembros cuando se conocieron con tres de los receptores de Joshua en la oficina de LifeGift en Lubbock, Texas.

"La reunión fue muy especial, espiritual y amorosa", recuerda Alicia. "Pudimos ponerle un rostro a las personas involucradas. Fue maravilloso poder conocer a nuestra familia extendida".

Con lágrimas en los ojos, cuatro familias que no se conocían se convirtieron en una sola familia a través del dolor compartido y la alegría.

Q & A CON LA FAMILIA

¿Qué más le da esperanza? 
Que un día tendremos la oportunidad de conocer a todos los receptores que recibieron el regalo de la vida en nombre de nuestro hijo Joshua.

¿Cómo ayuda usted a esparcir la esperanza hacia los demás? 
Compartiendo nuestra historia con los demás y las múltiples bendiciones que hemos recibido y que seguimos recibiendo por tomar la decisión de donar.

Si usted podría decir una cosa a los receptores de Joshua, ¿qué sería? 
Siempre oraremos por ustedes y siempre tendremos un lugar en nuestro corazón para todos ustedes. Nuestro hijo vive en ustedes aquí en la tierra y en el cielo. Alabado sea Dios. 

 

 

 

Side Body: 

Connect with us: