Larger Image: 

Dr. John Miller

En Español

Waiting for a Heart – CHI Baylor St. Luke’s
Houston, Texas

Dr. John Miller thought he was healthy. He ate right, ran mini-triathlons and enjoyed a fast-paced career as a chiropractor. So when he started having chest pains one January morning after a two-mile jog, he didn’t think much of it – until the pains got worse and he found himself in the emergency room fighting a “widow-maker” heart attack. He had 100 percent blockage in a major artery.

Thanks to the quick work of Dr. Sathish Cayenne and the stellar team at Bayshore Medical Center, the 58-year-old made it out of danger – for the moment. Doctors referred him to CHI Baylor St. Luke’s Hospital, where he was diagnosed with seven different heart conditions, including ischemic cardiomyopathy, congestive heart failure and chronic systolic heart failure.

He had to retire from the career he loved, and was suddenly left without the thrill of constant mental and emotional tension – which was tough for the self-described “stress junkie.”

“Maybe it’s the reason for my health issues,” John said. “But this way of thinking has been beneficial to me in gaining perspective when I face situations that can bring much panic, despair and depression into a person’s life.”

Situations like being on the waiting list for a heart since November 2013.

The people around him give him strength, too. His wife, Sandy, who has cared for him since the heart attack; his cardiologist, Dr. Andrew Civitello; and all the nurses, coordinators and other personnel at CHI Baylor St. Luke’s, including Brandie Hajdasz, his left ventricular assist device (LVAD) coordinator.

But John keeps busy – and finds meaning – in other ways. He spends his mornings trading contracts on the commodity open market, and he volunteers for LifeGift as an Ambassador of Hope as much as he can at donor sign-up booths, health fairs and speaking engagements. He has also become close friends with Kellye Moran, LifeGift community engagement coordinator, and Dr. R. Patrick Wood, LifeGift’s chief medical officer.

He’s even taking Spanish lessons in hopes of one day speaking to the Hispanic community about organ and tissue donation.

So while John may be on the waiting list, he considers himself on the “living list” and lucky to be there, finding meaning and forging lifelong friendships.

Follow the conversation and share using #LifeGiftStories.

Connections

Meet R. Patrick Wood, M.D., FACS

Chief Medical Officer at LifeGift 

I met John when I spoke to LifeGift’s Ambassadors of Hope. He wanted to make sure he was delivering accurate information to other individuals awaiting transplants, so he took me to lunch and picked my brain for a couple of hours. I have seen him and talked to him at many LifeGift events. He updates me frequently on his medical conditions and he looks great since he received his left ventricular assist device (LVAD). 

What's the most moving experience you've had, related to organ or tissue donation?

I am touched during every donor medal ceremony I attend. No matter how many I have attended, it is always the most moving experience I have ever had in all my 30-plus years in organ donation and transplantation.

Meet Kellye Moran

Community Engagement Coordinator at LifeGift

There are no coincidences. One day, John contacted LifeGift, interested in hosting a Donate Life awareness table. From that conversation, I invited John to a volunteer orientation, and then there was no looking back. Now, John is a great friend and LifeGift Ambassador of Hope. He is awesome all the time. At every event, he would always have a smile on his face and laughter in his back pocket. He inspired me to be a great volunteer coordinator because he was always coming to events with 150 percent.

What's the most moving experience you've ever had, related to organ or tissue donation? 

Meeting John has been one of the most moving experiences related to organ and tissue donation. He doesn’t let his current circumstance dictate how he feels or treats people. I tell everyone it’s like I’ve met an angel when I call John my friend. I’m just so glad that our paths have crossed.


Dr. John Miller

A la espera de un corazón - CHI Baylor St. Luke's
Houston, Texas

El Dr. John Miller pensaba que estaba sano. Él se alimentaba bien, corría mini-triatlones y disfrutaba de una carrera profesional muy dinámica como quiropráctico. Así que cuando él comenzó a tener dolores de pecho una mañana de enero, después de correr unas dos millas, no se preocupó mucho, hasta que el dolor empeoró y se encontró en la sala de urgencias luchando contra un ataque cardíaco de los que “dejan viudas”. Tenía el 100 por ciento de obstrucción en una arteria principal.

Gracias a la rápida labor del Dr. Sathish Cayenne y el equipo estelar del Bayshore Medical Center, el paciente de 58 años de edad salió fuera de peligro, por el momento. Los médicos le direccionaron al CHI Baylor St. Luke's Hospital, donde le diagnosticaron siete afecciones cardíacas diferentes, inclusive miocardiopatía isquémica, insuficiencia cardíaca congestiva e insuficiencia cardíaca sistólica crónica.

Él tuvo que retirarse de la carrera que amaba, y de repente se quedó sin la emoción de la constante tensión mental y emocional, lo cual fue muy difícil para éste quiropráctico que según él mismo, estaba adicto al estrés.

"Quizás es la razón de mis problemas de salud", dijo John. "Pero esta forma de pensar ha sido beneficiosa para mí por la perspectiva que me brinda cuando yo debo enfrentarme a situaciones que pueden acarrear mucho pánico, desesperación y depresión a la vida de una persona".

Situaciones como la de estar en la lista de espera para un corazón desde noviembre de 2013.

Las personas a su alrededor también le dan fuerza. Su esposa, Sandy, quien ha cuidado de él desde el ataque al corazón; su cardiólogo, el Dr. Andrew Civitello; y todas las enfermeras, coordinadores y demás personal en CHI Baylor St. Luke's, inclusive Brandie Hajdasz, el coordinador del dispositivo de asistencia ventricular izquierda (LVAD, por sus siglas en inglés). 

Pero John se mantiene ocupado y trata de darle sentido a su vida de otras maneras. Ocupa sus mañanas con la compraventa de contratos comerciales en el mercado de productos básicos (commodities) y trabaja como Embajador de Esperanza voluntario para LifeGift en los stands para registrar donantes en las ferias de salud y dando charlas/conferencias. También se ha convertido en amigo cercano de Kellye Moran, Coordinadora de Voluntarios de LifeGift, y del Dr. R. Patrick Wood, Director Médico de LifeGift. 

Inclusive está tomando clases de español con la esperanza de que un día pueda dirigirse a la comunidad hispana y hablar sobre la donación de órganos y tejidos.

Y así, mientras John sigue en la lista de espera, él se considera en la “lista de la vida" y con suerte de estar allí, a la vez trata de darle sentido a su vida y forja nuevas amistades para toda la vida. 

Siga la conversación y comparta a través de #LifeGiftStories.

CONEXIONES

Conozca a R. Patrick Wood, M.D., FACS

Director Médico de LifeGift 

Conocí a John cuando hablé con los Embajadores de la Esperanza de LifeGift. Él quería asegurarse de que estaba entregando información correcta a las demás personas en espera de trasplantes, así que él me invitó a almorzar y me hizo algunas consultas durante un par de horas. Me he visto y he hablado con él en muchos eventos de LifeGift. Él me tiene al tanto de su condición médica y se lo ve muy bien desde que recibió su dispositivo de asistencia ventricular izquierda (LVAD). 

Con respecto a la donación de órganos y tejidos ¿cuál es la experiencia más conmovedora que jamás haya tenido?

Me siento muy conmovido durante cada ceremonia de entrega de medallas a los donantes. No importa a cuántas ceremonias asista, siempre son las más conmovedoras experiencias que he tenido en mis más de 30 años en la donación y trasplante de órganos.

Conozca a Kellye Moran

Coordinadora de Voluntarios de LifeGift

No hay coincidencias. Un día John se comunicó con LifeGift porque estaba interesado en auspiciar una mesa en Tome Conciencia y Done Vida. A partir de esa conversación invité a John a una orientación para voluntarios y luego de eso ya no hubo vuelta atrás. Ahora, John es un gran amigo y Embajador de Esperanza de LifeGift. Él es increíble en todo momento. Él siempre está sonriente y siempre está listo para soltar una buena risa. Él me inspiró a ser una gran coordinadora de voluntarios porque siempre llegaba a los eventos con un 150 por ciento.

Con respecto a la donación de órganos y tejidos ¿cuál es la experiencia más conmovedora que jamás haya tenido? 

Conocer a John ha sido una de las experiencias más emocionantes con respecto a la donación de órganos y tejidos. Él no deja que su circunstancia determine cómo se siente ni cómo trata a las personas. Puedo decirles a todos que es como si hubiese conocido un ángel cuando digo que John es mi amigo. Estoy tan contenta de que nuestros caminos se hayan cruzado.

Connect with us: