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Elise Babin

Liver Recipient, March 23, 2013
Texas Children’s Hospital
Houston, Texas

Julia Wardwell
Organ Donor, March 23, 2013

Elise Babin was born in October 2011, five weeks early. She spent 14 days in the neonatal intensive care unit (NICU) fighting pneumonia, jaundice and low oxygen saturation before doctors sent Elise and her relieved parents, David and Erin, home with a clean bill of health and instructions to plump up.

Things seemed to be going well until Elise’s two-month, well-baby checkup, when her pediatrician noticed she still looked a little jaundiced. It turned out Elise had a rare liver condition called biliary atresia, when a blocked or missing bile duct causes bile to back up into the liver. 

Over time, Elise got sicker and sicker, and her parents grew more and more worried, until they found help from an unexpected source.

Julia Wardwell, 20, was a devoted mother to a little girl named Ava. Children were Julia’s passion in life, and she was studying to become a pediatric nurse. Tragically, Julia died in an ATV accident before she could realize this dream – but she still got to complete her lifelong mission by helping a child. Julia had recently registered as an organ and tissue donor, and her liver saved little Elise’s life.

In August 2013, the Babin family met the Wardwell family and, amidst lots of tears and hugs, learned a little more about Julia. She loved music – calling it her therapy. She also loved Mexican popsicles. The families know a part of her lives on in Elise, who loves to dance and is in both ballet and tap dancing classes. She also happens to adore popsicles and Mexican food.

Today, Elise’s parents spread hope by sharing their story wherever they can – through Erin’s blog, social media, speaking events, races and fundraisers, and by volunteering as Ambassadors of Hope. 

Erin explains: “The gift that Elise received from Julia restored life, not only to Elise, but to our entire family.”


Elise Babin

Receptora de hígado, 23 de marzo, 2013
Texas Children’s Hospital
Houston, Texas

Julia Wardwell
Donante de órganos, 23 de marzo, 2013

Elise Babin nació en octubre del 2011, cinco semanas antes de la fecha prevista. Ella permaneció 14 días en la unidad de terapia intensiva neonatal (NICU) luchando contra la neumonía, ictericia y baja saturación de oxígeno antes de que los médicos la enviarán a casa con sus agradecidos padres, David y Erin con un muy buen reporte de salud e instrucciones para su recuperación.

Las cosas parecían ir bien hasta que Elise acudió a su revisión a los dos meses de edad, cuando su pediatra notó que seguía teniendo un poco de ictericia. Resultó ser que Elise tenía un raro padecimiento del hígado llamado atresia biliar, cuando un ducto bloqueado o faltante de la bilis causa que esta sea regresada al hígado. 

Con el tiempo, Elise se puso más y más enferma, y sus padres se preocupaban cada día más,, hasta que encontraron ayuda de una fuente inesperada.

Julia Wardwell, de 20 años de edad, madre dedicada a su pequeña hija de nombre Ava. Los niños eran la pasión de Julia en la vida, y ella estaba estudiando para ser una enfermera pediatra.. Trágicamente, Julia murió en un accidente en un vehículo para todo terreno antes de poder hacer realidad su sueño; pero aún así ella pudo cumplir su misión de toda la vida, ayudando a una niña. Recientemente Julia se había registrado como donante de órganos y tejidos, y su hígado salvó la vida de la pequeña Elise.

En agosto del 2013, la familia Babin se reunió con la familia Wardwell y entre lágrimas y abrazos, se enteraron más acerca de Julia. Ella amaba la música; decía que era su terapia. También amaba las paletas de hielo mexicanas. Las familias se enteraron de que parte de Julia vive en Elise, quien ama bailar y asiste a clases tanto de ballet como de tap; y resulta que también le gustan las paletas y la comida mexicana.

A la fecha, los padres de Elise difunden la esperanza al compartir su historia cada vez que tienen oportunidad; a través del blog de Erin, las redes sociales, eventos de difusión al público, carreras y recaudaciones de fondos, y siendo voluntarios de la organización Ambassadors of Hope. 

Erin explica: “El legado que Elise recibió de Julia restauró la vida, no solamente la de Elise, sino la de toda nuestra familia.”

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