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Danny Medrano

En Español

Waiting for a Kidney
Houston, Texas

Danny Medrano and his wife, Suelen, have a faith that just won’t quit. The young couple met in high school, married five years after graduating, and looked forward to starting a family together. Then, in 2012, their life together took a sudden turn for the worse.

Danny went to the hospital with a severe case of influenza A, only to be transferred into the ICU and diagnosed with acute respiratory distress syndrome – with only a 20 percent chance to live. He had a severe lung infection and had to be put on 100 percent oxygen. Kidney failure began.

Miraculously, he pulled through. It took a month of intense physical therapy to learn to walk again. Next, they faced vision problems due to fluid retention behind Danny’s eyes. A string of surgeries managed to save the vision in his left eye, but not his right. Then, in early 2014, Danny developed an infection in his foot that required strong antibiotics. He nearly lost his foot, and the antibiotics, combined with diabetes and high blood pressure, restarted kidney failure.

Danny went on dialysis and began the long process to get on the waiting list for a new kidney. By chance, the nurse assigned to Danny for dialysis treatment was Consuelo Mendez-Vaca, who had gone to school with Suelen.

“Danny has learned to balance marriage, school and dialysis all at the same time at such a young age,” said Consuelo, which means “comfort” in Spanish. “I see an average of about 65-72 patients per day, and Danny’s smile and fight against this disease warms my heart. He is a fighter and is determined to overcome this with the support of his loving wife.”

On Oct. 29, 2014, Danny was approved for the transplant list. They have been waiting ever since.

But through it all – the ups and downs, the close calls, the desperate prayers and answered prayers – they have remained strong in their love for each other, through the community of family and friends that support them, and most of all, through their faith in God. Claudia Sánchez, multicultural outreach/public relations coordinator at LifeGift, has helped them share that strength with others by sharing their story with the media.

Though unable to work, Danny is a full-time student at Houston Community College, working toward a bachelor’s degree in computer science from the University of Houston-Downtown, which has also inspired Suelen to go back to school.

More than anything, the Medranos want a child of their own. And it will be a lucky, loved child to grow up in such a family. Danny and Suelen are simply waiting for “the call” – a kidney match – before that can happen.

“We stay positive,” Danny said. “We uplift others by not showing any fear of receiving a transplant. Patience is key. We will faith it till we make it!”

Follow the conversation and share using #LifeGiftStories.

Connections

Meet Claudia G. Sánchez

Public Relations/Multicultural Outreach Coordinator at LifeGift

I’m LifeGift’s public relations/multicultural outreach coordinator. I met Suelen and Danny during a CBS radio interview done in Spanish. Their love for each other, demonstrated by how Suelen picked up her husband from a wheelchair (back in 2014) to get into the car, was inspiring. Seeing Danny up and walking the day of his photo shoot was uplifting. 

I have respect and admiration for this couple and I hope Danny receives his kidney transplant so they can start a family together.

What's the most moving experience you've ever had, related to organ or tissue donation?

During a donor family/recipient meeting, the 6-year-old son of the donor asked me if his mom was going to show up. “Why was she taking so long?” he asked me. He was there with his grandmother to meet the person who received his mom’s heart. He closed his eyes while he was hearing the heartbeats of his mom’s heart on a man’s chest and didn’t want to let go.  

Meet Consuelo Mendez-Vaca, LPN

Direct Patient Care Nurse

The phrase “It’s a small world” hits home with Danny. I was friends with his wife in middle school, and I’ve been best friends with the wife of one of his cousins since the ninth grade. And I am currently his direct patient care nurse.

Before I knew we were connected through so many vines, I admired Danny. He is a compliant patient with great visions ahead of him. As a nurse, I’m very concerned with a patient’s compliance. Danny is a posterlike patient. He has learned to balance marriage, school and dialysis all at the same time at such a young age. Each day I see an average of about 65-72 patients, and Danny’s smile and fight against this disease warms my heart. He is a fighter and determined to overcome this with the support of his loving wife. Suelen is here every time he needs her, and every time we call, she answers. She’s very attentive to the required care of her loving husband and my awesome patient, Danny.

What is the most moving experience you've had related to donation?

As a nurse, I’ve had a few patients receive transplants and they always come back to visit. To see their new skin color and the life they seem to gain in their eyes, the gratitude they show is worth every day of me waking up at 4:30 a.m. to come to work. As a result of the lives changed, I am an active bone marrow donor and a registered organ donor.


Danny Medrano

A la Espera de un Riñón
Houston, Texas

Danny Medrano y su esposa Suelen tienen una fe que no se da por vencida. Estos dos jóvenes se conocieron en la escuela secundaria, se casaron cinco años después de graduarse, y aspiraban iniciar una familia. Luego, en 2012, sus vidas dieron un súbito giro negativo.

Danny fue al hospital con un grave caso de influenza A y luego fue trasladado a la Unidad de Cuidados Intensivos donde le diagnosticaron un síndrome de dificultad respiratoria aguda, con apenas un 20 por ciento de probabilidades de vivir. Tenía una infección pulmonar grave y tuvieron que ponerle un 100 por ciento de oxígeno. Entonces empezó la insuficiencia renal.

Milagrosamente, él salió adelante. Tardó un mes de intensa terapia física para aprender a caminar de nuevo. Luego se enfrentaron con problemas de la vista debido a la retención de líquido detrás de los ojos de Danny. Una serie de cirugías logró salvar la visión de su ojo izquierdo, pero no del derecho. Después, a principios de 2014, Danny desarrolló una infección en su pie que requirió de antibióticos fuertes. Casi pierde su pie, y los antibióticos junto con la diabetes y la presión arterial alta, reiniciaron la insuficiencia renal. 

Danny empezó con la diálisis y con el largo proceso para entrar en la lista de espera para recibir un riñón nuevo. Por casualidad, la enfermera asignada a Danny para la diálisis fue Consuelo Mendez-Vaca, quien había sido compañera de escuela de Suelen. 

"Danny ha aprendido a equilibrar el matrimonio, la escuela y la diálisis; todo al mismo tiempo, a una temprana edad", dijo Consuelo, que significa "brindar alivio" en español. "Veo un promedio de 65 a 72 pacientes por día, y la sonrisa y la lucha de Danny contra esta enfermedad llegan a mi corazón. Él es un luchador y está decidido a superar esto con el apoyo de su amada esposa."

El 29 de octubre de 2014 Danny fue aprobado para ingresar a lista de trasplantes. Desde entonces siguen esperando.

Pero a pesar de todo, de los altibajos, de los sustos, de las oraciones desesperadas y de los deseos concedidos, se han mantenido firmes en su amor el uno por el otro, con la ayuda de sus familiares y amigos que les apoyan, y sobre todo, a través de su fe en Dios. Claudia Sánchez, coordinadora de relaciones públicas y multiculturales de LifeGift, les ha ayudado a compartir esa fuerza con otros al compartir su historia con los medios de comunicación.  

Aunque no puede trabajar, Danny es un estudiante a tiempo completo en el Houston Community College, a la vez que espera obtener una licenciatura en ciencias de la computación de la Universidad de Houston-Downtown, lo cual también ha inspirado a Suelen a regresar a la escuela.

Más que nada, los Medranos desean tener un hijo. Que será un hijo amado y con suerte de poder crecer en dicha familia. Por ahora, Danny y Suelen simplemente están esperando "la llamada” - un riñón compatible - antes de que eso pueda ocurrir.

"Nos mantenemos positivos", dijo Danny. "Damos ánimo a los demás al no mostrar ningún miedo de recibir un trasplante. La paciencia es la clave. ¡Vamos a tener fe hasta que lo logremos!"

Siga la conversación y comparta a través de #LifeGiftStories.

Conexiones

Conozca a Claudia G. Sánchez

Coordinadora de Relaciones Públicas y Multiculturales de LifeGift

Conocí a Suelen y a Danny durante una entrevista en español realizada en la radio CBS. El amor mutuo que se tienen, y que se vio cuando Suelen levantó a su marido de la silla de ruedas para ingresar al auto (en 2014), fue inspirador, y luego ver caminar a Dany en el 2016 fue motivador.

Tengo respeto y admiración por esta pareja y espero que Danny reciba su trasplante de riñón, de modo que puedan empezar una familia juntos.

Con respecto a la donación de órganos y tejidos ¿cuál es la experiencia más conmovedora que jamás haya tenido?

Durante una reunión familiar de donantes y receptores, el niño de 6 años de edad, hijo de la donante me preguntó si su mamá iba a venir. "Por qué se estaba tardando tanto", me preguntó. Él estaba allí con su abuela para conocer al hombre que había recibido el corazón de su mamá. Cerró sus ojos mientras escuchaba los latidos del corazón de su madre en el pecho del hombre, y no quería separarse.   

Conozca a Consuelo Mendez-Vaca, LPN

Enfermera de Cuidado Directo de Pacientes

La frase "el mundo es un pañuelo" cala hondo con Danny. Yo era amiga de su esposa en la escuela intermedia, y la esposa de uno de sus primos ha sido mi mejor amiga desde el noveno grado. Y actualmente soy su enfermera de atención directa.

Yo admiraba a Danny incluso antes de saber que estábamos conectados a través de tantos ramales. Él es un paciente que sigue las normas y con una gran visión. Como enfermera, me preocupo mucho de que los pacientes sigan las normas. Danny es un paciente modelo. Él ha aprendido a equilibrar el matrimonio, la escuela y la diálisis; todo al mismo tiempo, a una temprana edad. "Veo un promedio de 65 a 72 pacientes por día, y la sonrisa y la lucha de Danny contra esta enfermedad llegan a mi corazón. Él es un luchador y está decidido a superar esto con el apoyo de su amada esposa. Suelen está aquí cada vez que él la necesita, y cada vez que llamamos, ella responde. Ella está muy atenta al cuidado de su cariñoso marido y de mi increíble paciente, Danny.

Con respecto a la donación ¿cuál es la experiencia más conmovedora que jamás haya tenido?

Como enfermera, he tenido algunos pacientes que han recibido trasplantes y siempre vienen a visitar. El nuevo color de piel y la vida que parecen haber ganado y la gratitud que muestran en sus ojos me motiva a diario para despertarme a las 4:30 de la mañana y venir a trabajar. Como resultado de esas vidas que han cambiado, yo soy una donante de médula ósea activa y estoy registrada como donante de órganos. 

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